domingo, 1 de enero de 2017

El viento ya ruge

Deshago el nudo, rompo la cadena
Aferrado a un lastre inmenso luchaba
Con dolor mi marcha hacía pesada
El pasado es un fantasma de arena.


Comienza así brillan te la mañana
El viento ya ruge sobre mis velas 
 Libre de temor monto la marea 
 El horizonte azul y oro me llama.


















(Surreal Sunrise At Sea by Anne Mott, 2012).






lunes, 5 de septiembre de 2016

Temor

¿Acaso nos despertaremos de este sueño para caer en la desesperación causada por una evidente carencia de sentido o significado que supone la propia existencia?

¿Después del suicidio me disiparé en el universo? Espíritu o mente, al igual que la materia y energía, se desintegrará de su conjunto y regresará al universo para después integrarse nuevamente en otra forma? ¿En otro ser?

Temo que después de que mi transición terrenal, la ansiedad y el miedo que ahora siento dentro de mi alma perduren, y mi conciencia quede de algún modo perdida en un limbo de interminable sufrir hasta llevarme a la locura.

¡Oh terrible angustia! ¿Mi muerte será tan ilusoria como mi vida?

La indecisión será mi epitafio.

viernes, 26 de agosto de 2016

Lamento

Como un barco que se aleja en el horizonte
Veo tu amor traidor abandonar el puerto
Haz saqueado de mi esperanza los bastiones
Los jardines de mi vida haz vuelto un desierto

Como una tempestad traída por los vientos

Con pesar miraré las ciudades caídas
Al pie de este mar se cantarán los lamentos
Recordándome el amargo dolor de tu huida 


domingo, 14 de febrero de 2016

Mi condena

Mi condena esta pactada
son las llagas en mi cuerpo
sin dolor ellas me matan
las abriste con tus besos

Besos con sabor a sangre
eslabones de cadenas
que en mi soledad errante
me ataran a esta tierra


lunes, 21 de septiembre de 2015

Desangrarme

He soñado miles de voces, he sentido en ellos una negra obsidiana abrir mis entrañas, he visto brotar de las llagas tu sangre de mi cuerpo.

Tu corazón arrancado de mi pecho, ofrenda al dios sol de mis anhelos, para que nazca de nuevo el día en el horizonte y tu recuerdo permanezca.

He recorrido los caminos, subido los montes. Me he internado en los bosques negros que guardan secretos de la noche en el pardo follaje.

El firmamento, los mares, la tierra en movimiento y las aves que cantan entre los árboles. Sinfonía eterna que marca el ritmo la vida, me abren sus misterios.

Tú y tu sonrisa en la mañana, acúname entre tus brazos. Besa mis labios y canta en mi oído. Guíame por los senderos. En ti permiteme desangrarme.

domingo, 10 de mayo de 2015

Camina!

Nadie pudo haberte advertido sobre los terribles y escarpados desfiladeros que se descuelgan abruptos a tus pies, en estas montañas y serranías en donde te has adentrado. Tu valor escasea día a día y poco a poco te vas olvidando de lo que te impulsaba a caminar y a escalar buscando las cimas más altas donde el sol te revelaría esas imponentes y majestuosas panorámicas del mundo bajo tus pies, las cuales te parecían los tesoros más grandes que pudiesen ser descubiertos.

En algún momento ese mundo se torno ajeno, piensas, la niebla ahora cada vez más espesa y abrumadora, el suelo bajo tus pies se torna inestable y se desgaja con tus pasos. Tus manos sudan y tu respiración se agita. Los vivieres escasean y en estas yermas cumbres no puedes encontrar  sustento alguno, ni escuchar voces que te animen a seguir el camino.

¿Qué esperanzas quedan entonces? La brújulas y los mapas no te sirven en estos momentos.
Te sientas y abrazas tu piernas mientras reparas en los abismos monstruosos. El miedo es cada vez mayor. Haces lo único que te es posible en ese instante. Cierras los ojos y te aferras a los pensamientos más poderosos que posees.

La promesa de un mar azul y olas plateadas que llamarás tu hogar, donde tus brazos y piernas descansaran y tu sueños renacerán con nuevos bríos y el futuro se pintará de nuevo en historias de aventuras nuevas y mágicas en donde tus sueños serán de nuevo la embarcación que te llevará. Ese lugar donde la soledad no acecha y los miedos del pasado se disuelven. En donde encontrarás a la musa de marfil y magia cuya voz resuena en tus sueños y habita en el mar.


Te levantas, debes seguir caminando y aferrarte a estos desfiladeros en los que te has internado. La niebla sigue bajando, pero debes seguir caminando.


domingo, 2 de febrero de 2014

Vagar

Un suave fluir de miradas perdidas, pupilas en blanco y negro sin luz que miran hacia cualquier sitio pero no ven nada, nada en su vagar mortecino y silencioso.

¿Alguna vez tuvimos un sitio donde nuestros ojos se deleitaban en la luz embriagante de la libertad? 


Frialdad del concreto gris y corroído por el paso de días largos y ominosos. La soledad plagada de miradas inconexas me absorbe. Cuerpos corroídos arrastrando sueños en bolsas que cuelgan de sus torsos. He de unirme a su marcha ilusoria, un cuerpo más carente de luz esperando el ansiado final. 


Pero aún las voces de las sirenas se oyen como murmullos lejanos y como ecos en las esquinas. Ruego me encuentren.  






domingo, 9 de diciembre de 2012

Ángel...

Ella puede ser así... un ángel monstruoso,  tan cruel, tan hermoso ... una cegadora luz blanca en un camino oscuro quemando mi piel, haciéndome cenizas ...


domingo, 16 de septiembre de 2012

En vela


Silenciosa yace la noche inmensa
bajo las galaxias innumerables
mis  ojos abiertos están en vela
donde  tu boca  es casi palpable.






lunes, 28 de mayo de 2012

Luz


Y puedo sentir nuestras almas entremezcladas, aun mas veloz que la luz, sin distancias reales, sin tiempo entre ellas.

lunes, 19 de marzo de 2012

Dime Perséfone

Cuéntame, dime Perséfone encantada

Cuantas confesiones de amor has apilado en esa cajita

¿Cuántos estamos varados en el egeo de tu belleza?

¿Cuántas confesiones? que no lees la mía

¿O es simplemente que no veo la verdad?


Que borras mis palabras sin leer siquiera

Que el miércoles te soñé desnuda y tan cerca

Que brinde hace una hora por tus pechos y tus piernas


Dime, Perséfone de mi vida


lunes, 19 de diciembre de 2011

De Vuelos y Jazz

Esperaba la escusa de tu llegada pequeño ángel travieso
¿Has traído tus polvos mágicos como es obligado?
Sabía la respuesta, tirabas tus atavíos en la silla del comedor
“Te traje el combustible tu dame las alas”
Me cantaste al oído con ritmo improvisado.


Cerré las persianas a las miradas del exterior
Y busque nuestros pasaportes en mi colección
Tu tendida en la cama sonriendo te relamías los labios
Con la tarjeta de crédito alineaste nuestro aeroplano


Amplifique la turbulencia para no caernos
Traviesa compañera de juerga y sexo
Tu y con esos polvos blancos en exceso
Los dos volando con esa música ebuyendo.

lunes, 3 de octubre de 2011

Premonición

Lo sentí como luz entre las células de mi cuerpo, explotando en un extraño rocío de ámbar y violeta mientras caminaba. El día fluyó espeso y amargo desde ese instante y supe de inmediato que algo te ocurría. Los medios de comunicación fueron inútiles, tú no contestabas. La sorpresa dio paso a la angustia y me sumergí en una desesperación provocada por una tormenta de ansiedad provocada por el incumplido deseo por saber que te encontrabas bien. Llegué a mi casa sin intercambiar saludos solo me atrincheré en mi habitación con el teléfono y encendí la computadora, no te encontré en ninguna red social, te llamé hasta que el pequeño aparato inalámbrico se quedo sin batería, tres horas pasaron fugazmente llevándose el atardecer consigo y dejando la penumbra iluminada por un único farol de la calle y el cielo nocturno estéril de la ciudad. Me rasque frenéticamente la mejilla izquierda, es un mal hábito que tengo cuando un miedo incontrolable me invade, últimamente he abusado mucho de este hábito, las marcas y cicatrices que siento cruzar mi rostro me lo dijeron, pero en ese instante no tenía nada mas en mente que el saber que estabas bien. Decidí en vano tranquilizarme, traté de visualizarte feliz como te recuerdo del día que nos escapamos al mar impulsados por la locura, sin embargo por mucho que intente pensar en ti entonando tu risa medicinal que innumerables veces rompieron las cadenas de tristeza que ataban mis pies, la única imagen que vino a mi mente fue el verte seria y fría con tus ojos cerrados, aunque el viento sopla fuerte en mi visión y agitaba tu cabellera con fuerza tú no te movías y aunque el mar rompía violento contra la playa tú seguías pálida con los ojos cerrados.

Esta imagen me aterró al punto de escapar de mi casa, nadie de mi familia me dijo nada aunque me vieron buscar las llaves del auto torpemente, ¿les aterraría tanto mi actitud que no imaginaron que decirme? Pensé cosas como esta pero se esfumaron con el golpe seco de la puerta cuando la cerré violentamente. Corrí al estacionamiento y subí al auto, mis manos temblaban al sujetar el volante, mi miedo a la visión se convirtió en enojo y poco después en ira, me sentía impotente ante el hecho de que algo malo te estuviera sucediendo mientras yo estaba lejos. Conduje frenéticamente hasta tu casa y bajé del auto con tanta prisa que no le eché seguro a la puerta. Subí los peldaños hasta el departamento de tu familia, me pare frente a la puerta e intente calmarme, mi pulso estaba acelerado tanto que podía escuchar mi corazón latir con fuerza dentro de mi pecho.

Tomé un poco más de aire y toqué el timbre, un momento después tu madre me abrió la puerta, no se sorprendió de verme tan agitado como estaba, tuve esa extraña sensación de de paramnesia. Tragué saliva y pregunté por ti, me temblaban las manos. Le expliqué mi visión y la angustia por que tú no contestarás. Ella me miró con una ternura maternal y pude percibir como contenía el llanto, ver esto me asustó aún más e hizo que hablará y preguntará con violenta desesperación.

Tu madre interrumpió de golpe mis aseveraciones con un abrazo que me petrificó, después me invitó a pasar a su sala, yo entré sin decir nada más. Cuando me senté en el sillón negro pude ver un retrato tuyo sobre una mesa en la esquina de la sala, tenía junto a ella una veladora. Cerré una vez más los ojos y la visión volvió a mi mente pero esta vez el mar en el fondo fue remplazado por un fondo blanco.

Tu madre dio un suspiro grande y pausado que me saco de la visión, mire su rostro y noté como sus gestos eran como de alguien quien debe hacer algo que ya sabe que no le va a gustar.

Así tu madre comenzó con el ritual que habíamos establecido y que se ha estado repitiendo las últimas semanas. Me siento tan mal por ella, ella es tan fuerte al punto de no derramar ni una sola lagrima cuando se sienta junto a mí para explicarme lo que te ha sucedido. Aun cuando sabe que me niego a aceptar lo que estaba a punto de decirme, ella echa mano de su fuerza y comienza a explicar las cosas como si lo hiciera con un niño. Apenado miré sus ojos, ¿Cómo se debe sentir el explicarle a alguien tan necio como yo de que lo que más amó en el mundo ha muerto? ¿Cómo debe ser el no poder convencerme?

lunes, 11 de abril de 2011

Amor

¿Que es lo que piensas hacer? ¿amar una idea? o ¿idealizar un amor?
El amor es una fiebre, de la que uno no pretende contagiarse
y de la que uno ya nunca jamas quisiera curarse
Caminar hacia un abismo mirando a los ojos de alguien mas

Sentir hambre de sus sonrisas y sed de su voz
Estar cociente de la locura embriagante
Estar ebrio en la sobriedad
Amor es nuestros dedos entrelazados

lunes, 21 de marzo de 2011

Abismo

Jamás mires hacia donde las almas convergen
Hacia ese abismo terrible y profundo
Donde el frío suspiro de muerte asciende
Con la obscuridad ancestral del inframundo.

En ese sitio donde mil voces gritan
Un estruendo ominoso de dolor y triste pena
Que desata la locura infecciosa y maldita
A todo aquel que se asome a su condena.