domingo, 27 de diciembre de 2009

Hipotermia

Hace Frío. Suena la alarma del reloj. Te despiertas temblando y con dolor de cabeza, otra vez no has dormido casi nada. Hoy también amanece helado, llovió mucho anoche y la tormenta no te dejo cerrar los ojos. Te sientes pesado y viejo. Te da asco la rutina del nuevo día y te imaginas como un engrane mas que mueve algún mecanismo enorme el cual te has habituado a llamar sociedad. Te tallas los ojos confundido, ya no entiendes nada pues has perdido todo propósito salvo seguir vivo e ir a la oficina a cumplir tu papel en el teatro de cuellos blancos y corbatas. Te parece que esta sociedad se olvido ya de tu sudor y tus suspiros. Hace 15 años te diste cuenta de ello, del grillete que te pusieron mientras te distraían con programas de televisión y promesas de grandes sueldos, te dejaste tragar lentamente en sus arenas.

Otro suspiro mientras desayunas lo de rutina y calientas café, tu placebo para convencerte de no desplomarte sobre el teclado y puedas ofrecer liadísimas y fingidas sonrisas, los saludos de rutina. Entras en la ducha, el agua esta un poco fría pero se hace tarde. Te vistes con lo acostumbrado y peinas tu cabello que es cada vez más escaso en tu cabeza. Piensas demasiado, que si el trabajo, las cuentas que si el trafico, el teléfono que ya no suena, el divorcio, la mujer que se llevo al hijo que ya no te dice papá. Todo esto tiene más eco en la soledad de tu casa de dos plantas. Sientes frío y una pequeña lagrima se asoma en tu parpado izquierdo pero no tienes tiempo para la tristeza porque se hace tarde, mejor comprimes todo con sus suspiros nada mas. Hace frío afuera, Hoy no circula el coche, debes caminar para tomar el autobús, recorres las calles vacías, el cielo esta gris y hay poca gente. Se parecen a ti, piensas, “gente gris” te dices mientras pisas los charcos. Hace frío.

Cruzas por el parque, caminas por el sendero que cruza entre los juegos y las jardineras, todo parece estar vació. El roció sobre el pasto ya no te parece hermoso, ahora la basura tirada parece resaltar mas. Sientes asco. El viento sopla y mueve un columpio oxidado que rechina. Hace frío y mientras frotas tus manos, ves a un niño, rompiendo el cuadro del lugar, se roba tu atención. Verlo a esta hora te parece tan ajeno, esta sentado bajo una resbaladilla, recargado al pie de las escaleras de esta, se abraza las piernas y mete la cabeza entre los brazos como si estuviera llorando. Lo observas mientras te acercas, debe tener unos 11 años, viste pobremente con unos pantalones que no alcanzan a cubrir sus tobillos, trae un suéter azul y delgado, en los pies calza un par de tenis blancos, viejos, muy rotos y llenos de mugre; están muy mojados. Su cabello largo y negro se esparce sobre sus bracitos delgados. Debe ser un indigente, parece que le han golpeado ya que sus tobillos están llenos moretones bastante grandes y cortadas sin cicatrizar, sus manos llenas de mugre también tienen un color azul y sus uñas están negras.

Sientes asco. Se debe refugiar de la lluvia ahí. Piensas que a diferencia de ti, el no es un engrane, no existe para la maquina. No tiene nombre en registro alguno. Todo lo que te preocupa ahora parece tan vano y egoísta, y te miras con asco. Piensas que ni siquiera se te es permitido odiarte y sufrir porque tu plato esta lleno, siempre lo estuvo. Gente como ese pequeño parece recordarte lo agradecido que deberías estar, Sientes Frió y asco por esto, Te odias en tu confusión y lo odias a el.

Odias a ese niño que sufre desde que nació. Debido a el tus aflicciones se te presentan enclenques y patéticas, sin embargo las llevas y las sufres y ese niño ahí tirado parece una burla a tu vida y tus traumas burgueses. Su vida si es un infierno de frió y Hambre y ni siquiera es merecido. Por otra parte tu supuesto infierno fue hecho por tu mano aunque en un principio no tuvieras conciencia de ello. Ves a ese niño que no te ha hecho nada y lo odias.

Lo odias por hacer más fría tu miseria. El que ni siquiera llegará a conocer tu edad. Esa alma pequeña a la que ni siquiera se te ha ocurrido ayudar y eso te hace aún más miserable.

Ahora pasas a un lado del niño y notas que su cuerpecillo no se mueve, ahora notas sus dedos hinchados, nisiquiera parece respirar. Hace varias horas que dejo de llorar. La hipotermia lo mató mientras tú te envolvías con las mantas en un intento por dormir.
Otro aire frío sopla y mueve el cabello del cadáver dejando ver su frente y sus ojos cerrados. Es lo ultimo que miras de el antes de girar tu cabeza y apartar tu mirada. Te preguntas lo que deberías hacer, y sin saber porque, piensas en un instante en tu propio hijo cuando tenia la edad de aquel pequeño indigente. Pero ahora que no lo ves, no quieres pensar mas en el. Mejor intentas olvidar su cadáver y tus reflexiones con nuevos suspiros. Ya no quieres darle mas vueltas a tu helada miseria. Divagar tanto te hará perder más tiempo y tienes que tomar el autobús porque se hace tarde. Te frotas las manos un poco más y aprietas los dientes. Hace frió.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Pensandote en un Hostal de Guanajuato

Algo que escribí, en un balcón durante el Cervantino

Arriba, están las estrellas
Abajo, la hermosa ciudad
En medio, estoy recostado
Buscando algo para poderte dar

Arriba, esta el infinito
Abajo, esta mi tumba
En medio esta mi cuerpo
Y mi alma en ataduras

Si me muero aquí tirado
No me vengas a llorar
Mejor besa mi cadáver
Mejor venme a desatar

Arriba esta tu morada
Abajo una alfombra llena de alcohol
Y lejos esta tu mirada
Lejos mi tormenta y el sol






jueves, 3 de diciembre de 2009

La hija de coyolxauhqui

Suave piel plateada inmortal y lejana, me hace recordar las historias de los ancianos. De cuando murió a manos de su hermano y fue desmembrada como penitencia, cuando su cabeza fue condenada a vagar en el frió espacio todas las noches, hija de una virgen, cuentan que de algunas de las partes de su cuerpo divido dieron origen a seres de luz de luna como ella. Seres que pasan de una era a otra, ignorantes de su pasado, seres que pertenecen a un solo cuerpo y comparten destinos similares, que se buscan sin saberlo, deseando ser un solo cuerpo de nuevo.

Creo que eh encontrado uno de esto seres con la luz de la luna en su sangre y en sus ojos, alguien que conocí cuando era luna llena y me dejo conocer sus crecientes y sus menguantes y que a veces se hace luna nueva y no me deja verla. Pero ya se que siempre volverá a mi cielo, a iluminarlo cuando este mas oscuro. Aunque creo que en este caso, yo soy el que esta condenado a orbitarla, a pernotar alrededor de ella irregularmente aunque ella no me llame Marduk.

A veces me pregunto que parte de la diosa es ella, creo que no lo sabré jamás pero me gusta pensar que es su corazón. ¿Algún día yo contaré la historia de la luna y su cuerpo mutilado? ¿Algún día contaré la historia de la mujer con luz de luna en los ojos? en muchos años cuando mi propia luz se extinga y por fin dejé orbitarla también.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Levas un Fuego


Llevas en tu pecho la marca de las brazas
Un corazón echo cenizas y que aun humea
Del amor incendiado por sus palabras
De la candente pasión de otoño y primavera

Llevas las llagas de ese fuego
Que tu llanto apago en invierno
Todavía sientes las llamas
De un beso marchito en febrero

Llevas el fuego y la tragedia
La piel agonizante de su ausencia
Y las ruinas negras del incendio
Que son tu cuerpo y su conciencia

miércoles, 14 de octubre de 2009

¿Que importa?


¿Pero que importa lo solemne y lo rutinario cuando se tiene la sangre llena de pececitos de oro?

¿Que importa las importancias y los significados cuando puedo ver a la maga y ser victima de sus trucos?

Sobre todo díganme ustedes eternos, ¿Que importa subir y caer constantemente cuando puedo aunque sea por brevísimos instantes amar a la música y que ella me corresponda?

¿Que importa todo? si tu voz me hace sonreír, ¿que importa amar y odiar y si muero hoy o en 50 años? ¿Que importa todo? Si por un brevísimo instante puedo volar y ver tú estrella tan cerca que me quema las alas.

martes, 6 de octubre de 2009

Pequeña dedicatoria a John Frusciante


Hace unos 10 años tuve la maravillosa suerte de conocer la música de los red hot chilli peppers gracias a un video musical que vi en televisión, desde entonces supe que quería tocar la guitarra, que quería ser como ellos, y hacer música hermosa, en ese entonces no sabia nada del trabajo de Frusciante como solista pero era muy claro para mi la diferencia que existía entre los trabajos Red Hot cuando el tocaba y cuando no lo hacía, mas adelante pude saber mas de John, de su música, su historia y su poesía, puedo decir que el es una de mis grandes inspiraciones y que mas de una vez sus canciones me han hecho suspirar, sonreír o llorar, no se si esta cercana la noche me quede sin tiempo y mi mente abandone mi cuerpo, por esto aprovechare este espacio para escribir un poco de lo que me gustaría decirle a este gran cronopio (con permiso de Cortazar por la palabra pero es que no hallo mejor palabra para describir a John). Bueno lo siguiente lo escribí mientras escuchaba algunas de sus canciones:

La ventanita

Porque se que estas ahí, viendo los ojos de las sombras que no te entienden, estas ahí tirado en un sillón con tu guitarra en mano haciendo poesía, esa poesía que tu haces, esa poesía que brota de tus cuerdas, que sale de tus manos. Se que estas ahí regalándonos esos pedazos de tu sueños, de esos ecos de demonios, de ángeles y sirenas; se que estas ahí imaginando palabras, versos y estrofas, puedo ver las luces los reflejos, las imágenes, las fotografías todo pasa frente a ti, te toman y te llevan alto, se que estas ahí volando porque tu sabes como volar, tal vez tu vas por ahí en el espacio exterior buscando a Anne no lo se. Solo se que estas ahí, a cientos de kilómetros horizontal y verticalmente, mientras yo aquí puedo asomarme por la ventanita que se dibuja d esde las bocinas de mi computadora y por donde puedo sentir las caricias de los ángeles, oír las voces de las sirenas y escuchar las maldiciones de los demonios de tu locura y donde allá a lo lejos puedo verte a la deriva y saber que estas ahí regalándome fantasías.

Gracias John.


martes, 25 de agosto de 2009

Martirio y Placer

Un beso es la puerta, sin formalidades nuestros labios se encuentran, nuestras lenguas luchan, nos mordemos el rostro con martirio y placer; sin avisar ataco al cuello donde pasean mis labios y subo llego hasta la oreja, mi índice llega hasta su boca y ella le deja conocer el arte de sus labios de cereza y alcohol, con tranquilidad esquizofrenia nos arrancamos la ropa hasta la desnudes, nuestros brazos suben y moldean nuestros cuerpos, nuestras manos exploran, buscan y encuentra, por cada rincón de nuestra anatomía; entonces se recuesta boca arriba, mi cuerpo busca su entrada cual fiera hambrienta, entonces ella se retuerce frente a mi y el vaivén comienza, las luces danzan, los colores explotan, el éxtasis de su piel corre por mis labios, ella grita, yo me pierdo en el calor de su carne, ella sube y yo bajo, ella vuela ahora entre mis brazos mientras yo me aferro a su cadera, muerdo su abdomen y nado entre sus pechos; ella rasguña mi espalda, jala mi cabello me asfixia con su mejilla, muerde mis labios y este martirio y placer no termina. De pronto me mira y yo la miro, de pronto mientras nuestros cuerpos se agitan entrelazados, nuestras miradas se congelan por un instante casi pactado, entonces nos sonreímos el uno al otro, ese momento tan pequeño y contrastante a la locura que le precede y que le sigue, podría ser el momento mas poético, pero no hay lujo de reparar en esto porque sorpresivamente siento su piel erizarse en mis manos, sus ojos se desorbitan y se cierran, cual contorsionista ella arquea su espalda y su cuello esculturalmente, miro su cabello, danza libre ahora y casi toca sus tobillos, me hace despegar y subimos y subimos, volamos hasta que con el estruendo propio de un volcán, erupciona en éxtasis frente a mi, poco después yo la sigo en su frenesí de lujuria y arranques volcánicos, es en este momento cuando nuestras voces se entrelazan también, dando un estruendo casi como guitarra de blues; ahora aterrizamos suavemente y nuestras voces se apagan poco a poco, nuestra respiración vuelve a la normalidad. Después acostado y medio despierto, solo siento el sudor en mi frente y su mano en mi pecho.

jueves, 20 de agosto de 2009

Yo soy tus ojos

“Te soñare todas las noches
Te llevaré en mis memorias
Oiré tu voz en el desorden
Que dejas en mi historia

Eres lo único que veo,
Eres lo único que respiro,
Eres mi aire
Eres mis ojos”

La noche cuando medio borracho y triste escribió este verso, se le dio el soñar con ella. Al día siguiente, en la mañana como a las 6, lo encontré en la calle cuando llegaba a las oficinas, tenía un semblante perdido y pálido, desastroso, como fantasma perdido, mal rasurado y con la camisa arrugada. De hecho creo que llego más por la costumbre y el subconsciente, y fue el mismo subconsciente que se encargo de medio arreglarlo, vestirlo y pasarle un cepillo por la cabeza. Después de invitarle un café en el seven de la esquina, le pregunte que le ocurría, a lo que me contesto que paso una velada extraña, y que no había dormido nada bien, -¿tuviste pesadillas?- le pregunte mientras servia el capuchino de la maquina en el baso, -de hecho- dijo después soltó un intento de risa, en este punto mi amigo había recobrado completa conciencia y recuperaba un poco de color.

Me contó que antes de dormir, había peleado con una mujer, al parecer una amante suya pero no quiso contarme más de ello, yo no insistí en saber más.

- le escribí algo, un verso en una hojita debe estar en mi cartera o por ahí, no se en donde la deje- me dijo después de darme el dinero de su café para que pagara.

Le pedí que me contara lo que soñó, me dijo que pocas veces había tenido un sueño tan claro y tan extraño como el que tuvo la noche pasada, mientras caminábamos hacia la oficina comenzó con lo siguiente:

- Yo llegaba al trabajo como de costumbre, todo era normal, saludaba al poli de la entrada y subía por la escalera hasta la oficina, estabas tu, TT, Rene, Regina, en fin todos los locos me senté frente a mi computadora, la encendí para comenzar a capturar, pero la madre esa no encendió, intentente varias veces pero la maquina simplemente no respondia, cheque estuviera bien conectada hasta le di un putazo, la desconecte y la volví a conectar pero no funcionaba, le dije a Araceli que mi computadora no servia pero ella no me respondió, entonces le dije a TT, pero tampoco me hizo caso, le grite a Rene y nada, es mas hasta a ti te pedí ayuda pero ninguno me respondía ni siquiera me miraban, después vi la pantalla de la computadora y vi la foto de ella, de la persona que te platique hace rato, bueno era como una fotografía pero demasiado real, no se movía nada salvo sus ojos que parecían seguirme fijamente, estaba tan clara, parecía que podía tocar su rostro pero sabia que era una imagen en la pantalla, como algo tridimensional, ella seguía inmóvil sin parpadear. quise gritar pero no podía, no se, era como si no me extrañara tanto la situación, sin embargo estaba asustado, me pare y salí del cubículo, entonces voltee y ya no había nadie en la oficina, solo estaba yo y la imagen en la computadora con los ojos fijos en mi, le grite a rene y luego a Regina, pero ninguno me contesto, quise salir pero no encontré la puerta, empecé a caminar dentro de la oficina y de pronto me pareció la oficina se convirtió en una especie de laberinto sin salida con cubículos, computadoras y sillas por todos lados, las ventanas parecían estar cerca pero no podía alcanzarlas tampoco, me asuste y camine cada ves mas rápido intentando salir. En esto mientras corría entre los muebles y los cubículos escuche el sonido de alguien tecleando, pensé que seria algún compañero y sentí cierto alivio; cuando llegue al cubículo la vi a ella tecleando frente a una computadora, volteo me vio a los ojos, estaves estuve a `punto de gritar, ene eso mientras me veia tomo la pantalla y la volteo hacia donde yo estaba, y otra vez estaba ahí el rostro, su rostro viéndome, entones las dos, la que estaba en la pantalla y la que estaba sentada me miraron idénticamente unos segundos sin decir nada, de pronto la que estab sentada comenzó a reír y esta vez sentí un miedo terrible; corrí denuevo por el laberinto mientras que en las pantallas de las computadoras a mi alredeor, aparecía el rostro que me veía con una mirada extraña, esa mirada que me perseguía.-

En este punto del relato mi amigo y yo ya habíamos llegado a la oficina y nos habíamos sentado en uno de los sillones de la recepción esperando a que llegaran los demás compañeros, mi amigo se había exaltado un poco, hablaba muy rápido y tartamudeaba a veces, sostenía el vaso casi lleno de café ya frió con las dos manos, el miraba al piso muy concentrado en recordar lo que había soñado, incluso hablaba mas propio que de costumbre, por mi parte yo estaba muy atento, su relato me había interesado mucho, de verdad es increíble lo que se puede llegar a construir cuando dormimos, pero en fin, mi amigo continuo:

- Seguí corriendo, hasta que afín llegue a una puerta que me saco al patio del edificio, baje la escalera corrí a la salida, pero antes de llegar a la recepción, entro ella por el mismo lugar al que yo me dirigía, topándose conmigo, esta vez había cambiado mucho, estaba despeinada, su ropa se veía maltratada, rasguñada, tenía unas ojeras negras y grandes bajo sus ojos, su mirada era feroz, horrible, amenazante, no se como describirla, pero me aterro ver esos ojos casi de fiera. Le pregunte lo que hacia en ese lugar, entonces ella grito que me mataría, así nada mas, grito que me iba a matar, se lanzo contra mi, la sujete de las manos, y lucho conmigo yo seguía sin poder gritar y ella superaba mi fuerza poco a poco; sus uñas se acercaron a mi lentamente a mis ojos hasta que sentí como las encajaba lentamente en mis parpados, después acerco su cara y me dijo al oído: “yo soy tus ojos”. Después de decirme eso pude gritar, y enserio grite como loco, salte de la cama sudando. Me quede acostando procesando en mi mente que solo había sido un sueño, creo que luego me pare y me bañe, la verdad es que lo que mejor recuerdo después de eso, es cuando tu llegaste a saludarme.-

-¡Carajo! le dije, pues eso si que esta raro, joder.- Realmente me había quedado sin palabras, no sabia que decirle, en verdad era un sueño muy loco incluso para mi. De pronto recordé lo que me dijo al principio mientras estábamos en el seven comprando café y le pregunte que era lo que le había escrito a esa mujer; buscó en su bolsillo, sacó su cartera, y de esta extrajo un papelito doblado la mitad, lo abrió y leyó:


“Te soñare todas las noches
Te llevaré en mis memorias
Oiré tu voz en el desorden
Que dejas en mi historia

Eres lo único que veo,
Eres lo único que respiro,
Eres mi aire
Eres mis ojos”

Cuando escuche esto, me sorprendí, estaba seguro de haber escuchado esas palabras en algún otro lado, le pedí mi amigo que me dejara ver el papel con el verso escrito, lo abrí e intente leer, pero no pude; había letras ahí, lo sabia, pero no podía leerlas, no les daba una secuencia clara, ni un orden ni significado, como si fuera otro idioma, volteé hacia mi amigo, pero el se había ido, después supe que estaba solo en esa oficina, me golpeé la cabeza y me jale el pelo, estaba claro todo de nuevo, ¡puta madre, carajo!, dije mientras la recepción desaparecía enfrente de mi. Ese verso yo lo había escrito anoche, esa mujer era mía y no de mi amigo.
La luz del sol entraba ya por mi ventana mientras yo seguía soñando que trabajaba en una oficina.

lunes, 17 de agosto de 2009

Veo sus ojos, los ojos de la tormenta

Veo sus ojos, Veo sus labios, Veo las hermosas siluetas de su rostro, ese rostro de pálido semblante, veo su presente, me dice su pasado e intento descifrar su futuro en las cuencas de sus ojos, que entre momentos se cierran, cuando ella viaja a lugares remotos, a lugares que yo solo puedo imaginar.

Veo su cabello, que se mueve con el viento, en un hermoso vaivén danza sobre sus mejillas, pasea por sus labios, el viento la acaricia, el viento la moldea porque ella y el viento son hermanos, son iguales, son hermosos.

Veo sus ojos, las puertas de su mente que con el tiempo me a ido abriendo, es una tormenta, ella es una nube, ella se mueve por el cielo, es calma y dulce en momentos, a veces se desata y ella es como rayos y truenos, ella es una tormenta, ella es como el cielo, ella es hermana del viento.

Veo sus ojos y me pregunto, de que esta echa, ¿a donde va?, ¿que pinta en este lienzo?, veo sus ojos y no entiendo, ¿como puede existir algo tan perfecto, tan atrayente y a la vez tan aterrador?, es una tormenta, me encanta ver como el viento juega con su cabello tan hermoso, ella es una tormenta y ahora estoy atrapado en el esplendor de sus ojos.

miércoles, 12 de agosto de 2009

El Sueter

Se arrastró por el suelo del apartamento con lo poco que le quedaba de fuerza, dejando tras de si el rastro de sangre que brotaba de su espalda, mandaba toda su motivación hacia sus brazos que dificultosamente movían al resto del cuerpo moribundo. La ventana seguía abierta y desde afuera se podía observar por ella como el pobre hombre se arrastraba hacia su sala, buscando su teléfono.

Perdía la conciencia, sus piernas ya no le respondían. Sus ojos se entrecerraban poco a poco, jadeaba y escupía sangre la cual le dejaba un sabor metálico en la boca. Cuando por fin llego a la mesita donde estaba el teléfono, lanzo un par de golpes con los brazos a las patas del pequeño mueble; el aparato inalámbrico negro cayó y rodo cerca de su cabeza y él con un gran y doloroso esfuerzo colocó la bocina junto a su rostro.

Apretó los dientes para mover su brazo derecho, que ya en este punto era la única extremidad que le respondía y lo uso para con la mano teclear una serie de números lenta y cuidadosamente para no equivocar la digitación. Ahora bien el pudo haber marcado a emergencias, tal vez al hospital más cercano o a algún vecino y pedir auxilio con la poca voz que su sangrante garganta guardaba. Tal vez esto sería los más lógico si lo que pretendía era salvar la vida; pero en vez de todo eso, el marcó el número que se sabía de memoria, la única combinación de cifras que su mente podría recordar en ese momento.

El número pertenecía al teléfono celular de la misma mujer que lo había apuñalado hace apenas media hora, y que con un beso se despidió de él abandonándolo para morir. Se escucho el tono de espera un par de veces durante unos segundos pero para un hombre agonizante este intervalo de tiempo se transforma en una larga y tortuosa espera. Cuando su vista se volvió borrosa, por fin pudo escuchar la voz calmada y sensual de esa boca con los labios delgados y pintados de rojo carmesí. La voz que brotaba entre esos dientes finos y blancos. La voz dulce y tranquila como siempre de la mujer que estaba en el asiento de un taxi a toda velocidad.

Ella al reconocer el número de quien le llamaba solo contesto diciendo: -¿qué quieres?, y él, el hombre con la mirada blanca de sus ojos desorbitados, tirado en su sala, aspirando talvez su ultima bocanada de oxígeno, respondió: -olvidaste tu suéter, en el sillón.

Tras un breve silencio entre ambos el hombre moribundo y la mujer que huía rieron al unísono.

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miércoles, 8 de julio de 2009

Gaby Gaby Gaby Gaby


Gracias luna de pálida voz
Amor es la condena ya dictada
Bebe la dulce miel del alba
Y yace en la caída del sol.

Gasta las risas en esta hora
Anda lejos porque eres libre
Buscaré tu silueta de noche
Yermaré las ansias de tu boca.

Gritemos adiós pero sin quererlo
Ambos siempre de la mano
Barcos de olvido construiremos
Yagas rojas has dejado.

Gato de sonrrisa singular
Al país maravilloso llegaste
Buscaste amor y lo encontraste
Yo sonrío viéndote volar.

Gracias niña de luna
Adiós me pides decir
Brisa, esta hora es tuya
Ya se que eres feliz.

Tirado

Eran alredeor de las doce, este joven, mirba una luz en medio de la calle, atras de el una mujer pregonaba galletas con una voz ya marchita; al lado del joven, un hombre construia moscas con una pipa, en medio de ellos se levantaba la obscura silueta del vacio silencio, y mas alla una niña pequeña desarmaba el tiempo perdido..... y en algun lugar ella, la unica, miraba la luna, preguntandose que estaba haciendo este joven.

sábado, 27 de junio de 2009

No te vayas

Salvaje se proyecta
una penumbra fría
emerge entre mi ser
y el sol de tu sonrisa.

La locura siniestra
diosa me abandona
confusión y soledad
de tu ausencia brotan

sábado, 20 de junio de 2009

en el rincón de un sillón en una sala llena de fantasmas

En mi mente, alcohólicas musas se bañan en mielina y se deslizan sobre las neuronas, me revientan el iris se empapan en mis retinas. Volemos lejos, amor no quiero envejecer, y verte desaparecer, amor yo no quiero olvidarte en este océano de amnesia que me roba las ansias de correr hacia tus brazos y morir en tu regazo, quedémonos juntos toda la noche, y vallamos al norte de nuestras almas, lleguemos al mundo extraño donde nunca envejezcamos, el mundo extraño donde trovador nos suba a su nave espacial, donde haya barcos de luz que nos eleven a través de las paredes y nos conviertan en cometas que atraviesan el universo y su infinito vació, que ya no será frió si te quedas conmigo.

lunes, 8 de junio de 2009

en fracciones

Mas que existencia, fue murmullo, si, en ese bar, solo existimos tu y yo, solo estuvimos tu y yo, las miradas que buscaban encontrarse y se repelían, como imanes nuestras cabezas, queriendo acercarse, pero nuestros rostros son polos de igual carga, si, fuiste electricidad , solo bastaba ver esos ojos de alcohol para hacerme convulsionar, arrancábamos nuestras ropas con la mirada, todo en pequeñas en fracciones de segundo, hacíamos el amor sin movernos y yo escuchaba tus micro orgasmos y tu oías los míos, y tus labios se iban humedeciendo con cada nueva pequeña y dulce mirada, fuiste mía, en fracciones, un amor tartamudo y loquito, un amor sin palabras, un juego de ojos y pensamientos. Tu sonrisa cada vez mas, y yo quise acercarme, pero el vil cerdo capitalista que te acompañaba, también te amurallaba, creo que el era el que apartaba tu rostro, luchaste para apartar para no hacer sospecha, pero tarde o temprano el cerdo se cansó de hablarle al cuerpo sin oídos en que te habías convertido, y te convenció para marcharse, saliste un poco cabizbaja sujetada de su mano, no sin antes regalarme un segundo mas de ese amor inexistente, de mirada y deseo.

Ella sin nada y todo

Ella esta loca, y esta conciente de su locura, ella cuenta estrellas con los ojos cerrados, porque aqui ya se han olvidado las estrellas, ella usa la mirada para comunicarse, pero nadie le entiende, entonces ella camina cabisbaja, ella le sonrrie a las sombras porque los rostros la inhiben, ella le cuenta historias a las flores del parque, ella se refugia en la poesía, y habla con esos hombres a los que imagina sin rostro, ella escucha música casi inhaudible, ella vive y muere sin hablar, ella sube y cae, pero no cambia, ella esta loca, ella es todo y nada. La amaria, si ella no me aterrará aveces.