martes, 28 de diciembre de 2010

La carne es débil

Marta empapada en sangre rasgaba el abdomen de su marido con las tijeras que solía guardar en el estuche de hilos y agujas. Con su vestido rojo de hallaba montada sobre la cintura del hombre y hacía presión desde la parte baja del esternón hacia el vientre, lentamente proseguía la marcha de la cuchilla plateada, saboreando las sangre que brotaba y le salpicaba el rostro. Marta tenía los ojos totalmente abiertos y fijos en las tijeras mientras las seguían en su avance, casi no parpadeaba, estaba concentrada al igual que un cirujano que hace un corte delicado en algún órgano importante. Marta sentía las viseras y el paquete intestinal bajo las tijeras y casi podía escuchar como las tripas será rasgaban o daban paso al acero entre ellas y por extraño que pareciera sintió un extraña excitación mientras cercenaba a su marido.

Jorge el desafortunado e infiel esposo se hallaba firmemente amarrado a la cama por brazos y piernas, estaba semidesnudo y miraba con horror y desesperación como su alguna vez dulce esposa le abría el vientre sin compasión. Sus gritos eran sofocados por los trapos con los que Marta le había amordazado, cinta cinta canela impedía que escupiera la mordaza y así Jorge se percato de lo inútil de suplicar piedad y solo se concentró en gastar su aliento en gritar con fuerza y en toser y su propia sangre la cual era incapaz de escupir al igual que sus suplicas.

Marta pudo ver como los intestinos y tripas de su marido comenzaban lentamente a aflorar fuera del cuerpo, las tijeras casi llegaban hacia la parte baja del vientre, había hecho un corte casi perfectamente recto en el abdomen. Jorge aun pudo ver el vistoso espectáculo de sus viseras asomándose fuera de su barriga justo antes de entrar en shock, fue entonces cuando Marta saco por fin las tijeras con un pequeño pero fuerte tirón hacia arriba. Jorge agonizaba pero sin embargo le quedaba la suficiente conciencia para escuchar lo que su esposa tenía que decirle.

Marta apartó la sangre de su rostro y sus ojos, la saboreaba con la lengua y la chupaba de sus dedos, luego se agacho hacia su agonizante marido y le susurro al oído: -Tienes razón amor-. Marta soltó una pequeña carcajada antes de decir la ultimas palabras que su esposo escucharía en vida: -“la carne es débil”- Aun excitada se acaricio el cuerpo con las manos repletas de sangre caliente haciendo especial énfasis en sus senos los cuales saco del vestido y el sujetador, los acarició perversamente hasta que se sintió satisfecha.

Marta giro la cabeza y dirigió su atención hacia la esquina de la habitación donde la amante de su finado marido la se hallaba tirada, solo vestía un delicado liguero con medias negras y una delicada tanga con encajes negra también, la pobre estaba amarrada de los pies, con las manos esposadas a la espalda y perfectamente amordazada como lo estaba su amante. A Marta le gustó la escena y sonrió. - ¿No crees también que la carne es débil?- Le preguntó. Pero la pobre mujer solo lloraba aterrada por el espectáculo que acaba de presenciar y sabiendo que a ella le esperaba algo similar.

Marta bajó de la cama y avanzo hacia ella con las tijeras en mano saboreando sangre y pensando en la excitación y el placer que sentiría nuevamente por rasgar carne viva.

martes, 30 de noviembre de 2010

Mar de Noche


La solitaria noche, mis pies en la arena, el arrullo del mar
las voces que escuche cuando era niño
viajando con la brisa, brotando de la sal
me llaman y me invitan a ahogarme
las sirenas me llaman desde las profundidades.







sábado, 2 de octubre de 2010

Jamás destino

Te alejas tan rápido, no han pasado ni dos medias lunas cuando tu rostro comienza a desvanecerse en suspiro de muerte no merecida, dueña de mi corazón y no de mi cuerpo, yo soy dueño de tu eterno recuerdo palpitante y tan cruel como placebo inyectado en mis arterias cardiacas. Siempre esperanza, jamás destino.

Un Hada vuela y se cierne pálida y ajena sobre mi cadáver descompuesto que aun guarda un suspiro de amor que da hacia a ti mi dulce deseo de verano, mi cruel tormento del próximo invierno pero por ahora mi anónimo suplicio de otoño.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Bailarina

Abrazame hermosa bailarina, ven y dejame soñar entre el marfil de tus brazos, permite que beba del elixir de tus labios, por favor adentrame en los verdes bosques de tus ojos. De esta noche apagada en la luna de tu cuerpo soy un viajero perdido, un pobre enceguecido buscando el sol de tu cabello.

domingo, 29 de agosto de 2010

¿Sabios e infelices?

Siempre me identifique con el siguiente fragmento. Creo que no soy el único.

"No hay mucha gente que sepa cuántas maravillas se les abren en las historias de la juventud, ya que cuando somos niños oímos y soñamos, albergamos ideas a medio cuajar, y cuando al hacernos hombres intentamos recordar, nos vemos estorbados y convertidos en seres prosaicos por el veneno de la vida. Pero algunos de nosotros nos despertamos en mitad de la noche entre extraños fantasmas de colinas y jardines encantados, de fuentes cantarinas al sol, de acantilados dorados a la vera de mares rumosos, de llanuras abiertas en torno a somnolencias ciudades de bronce y piedra, de la severa compañía de héroes cabalgando blancos caballos engualdrapados junto a espesas selvas; y entonces sabremos que hemos vuelto los ojos a las puertas de marfil del mundo de prodigios que fuera nuestro antes de convertirnos en sabios e infelices."


H.P. Lovecraft.

martes, 3 de agosto de 2010

Máscara

Ayúdame a quitarme esta mascara
esta falsedad de mi vuelta carne
arráncame el rostro y deja aullar a la bestia
desolla el disfraz y que vuele el espíritu.

Toma el cincel y lacera mi boca
destruye los tímpanos, sácame los ojos
tal vez así mi voz se oiga como deba
y escuche a todo oído

Me miraras por fin sin titubeos
como yo quiera que me mires
así ciego y deforme tal vez
yo mismo podre mirarme.

Mirarme sin mascaras, mirarme sin miedo.

martes, 20 de julio de 2010

amarte

amarte a media noche
amarte a medio día
amarte por el parque
amarte en cada esquina.

que fácil amor es pensarte
que tedioso amor alejarme
que difícil es no llevarte
que fácil es amarte.

miércoles, 26 de mayo de 2010

De un hombre que miraba las nubes.


Hace mucho que no había tenido tiempo de mirar las nubes como lo hago ahora. Estoy aquí tirado en el pasto de un parque con la corbata aun puesta, miró las nubes por primera vez en mucho tiempo, son hermosas, distantes y tranquilas parece a veces que no se mueven, pero lo hacen, cambiando de forma, siempre cambiando de forma y dejándonos echar volar la imaginación. Las nubes, constantemente acumulándose y separándose algunas tan sublimes y sin embargo tan efímeras también. Todo esto me hace pensar en las personas, nosotros crecemos y nos movemos por la vida como nubes en el cielo cambiando de forma y de rostro usando tantas. Nos acumulamos, nos juntamos y nos separamos una y otra vez, solo para desaparecer también. Somos tan efímeros en la vida como las nubes en el cielo. ¿Y si las nubes son prisioneras del viento? ¿De que somos prisioneros nosotros? Debemos serlo de algún modo, puesto que nunca nos sentimos en libertad. Pero las nubes no parecen quejarse de nada solo se están ahí para desaparecer, aunque a veces alguna nube pequeña se separa de los cúmulos y se aleja solitaria como luchando por no seguir a sus hermanas, se va sin propósito pues solo es una nube mas, parece no entender esto. Esta nube se va hasta que se desvanece poco a poco en el aire, sin propósito. Si embargo todo esto genera en la mente de un hombre recostado en el pasto de un parque, preguntas que no serán resueltas y pensamientos tan inútiles y efímeros como nubes, pensamientos que no serán escuchados por nadie, pensamiento e ideas que se desvanecerán.

Estoy suspirando. No me había sentido así en muchos años, con tanta paz; todo mi cuerpo se relaja y las tensiones parecen soltarme al fin. Mi mano suelta el frasco de vidrio café. Puedo oír como se aleja rodando lentamente. Siento una gran paz mirando las nubes como no lo había hecho en mucho tiempo mientras el cianuro hace su efecto. Poco a poco mi corazón se detiene, mi vista se hace borrosa. Así como las nubes en el cielo las personas a mí alrededor se mueven, siempre cambiando su forma y pero no su destino. Y así como una nube solitaria yo me desvanezco lentamente sin motivación o propósito, efímero e inútil en el cielo de mi vida.

domingo, 16 de mayo de 2010

En memoria de Ronnie James Dio (10 de julio de 1942 - 16 de Mayo de 2010 )


Hoy el cielo llora tu partida, la supernova de tu presencia se ha extinguido, eras casi dios para muchos que afirmaban que una letra te separaba de los cielos. Y para otros, fuiste la voz del demonio, trayéndonos el infierno en cada una de tus canciones. Aquí añoraremos tu voz explosiva como un trueno, la añoraremos todos los que te vimos como a un héroe porque mas haya de tu leyenda inmortal, mas haya de los títulos divinos y malditos, esta un hombre como pocos ha habido y habrá. Un hombre que nos impulso a nunca dejar nuestros sueños.

Descansa en paz Ronnie James Dio y gracias por los momentos mágicos, descansa en paz amigo y rockea por siempre.

sábado, 8 de mayo de 2010

Se fue


Se fue. Se difumina. ¿pero que fue ella en realidad?, no entiendo nada, ¿una estrella fugaz? ¿Un fantasma? ¿Un sueño acaso?, no me deja nada salvo estas flores del mal. Su semblante parece ajeno con el paso de estas largas horas. No entiendo, aparece ante mi radiante avanzando y con una mirada el mundo se sacudió, giro todo hasta lo que parecía mas insignificante se torció con su sola presencia. Pero es que no se, no entiendo, aun no me recupero. Fue un tornado, fue caos pasajero, la más dulce y hermosa catástrofe. Me dejo con escombros y con la confusión que deja un terremoto; con la impotencia de verla marchar y la esperanza ciega y sordomuda de su regreso. Pero es tan incierto. Incierto como fue verla llegar, mientras el infierno y el paraíso se pintaban en cada uno de sus ojos, me hablaba de muerte con una sonrisa, y su mano sujeto la mía y creí que me guiaría cual Virgilio por los parajes del infierno que me describió hermosos. No entiendo, justo ahora tengo la sensación de su mano entre mis dedos y el deseo de sus labios dulces. Pero debo hacerme a la idea de que ella se fue. Ojala supiera a donde.


miércoles, 31 de marzo de 2010

Vibrando 2º parte

Los días se suceden mecánicamente uno al otro como ya es costumbre en esta ciudad. Que triste es la vida después de una semana de desintoxicación. Me eh estado acostumbrado a la vida diurna y hacer que el sol no me lastime los ojos me llevó mas de dos días. Intento recuperar lo que llamamos lucidez. Hace nueve días que no pruebo más que los cigarrillos que guardo en mi cuarto y el nescafe viejo que estaba en la alacena ¡carajo! tiemblo como si tuviera parquinson.

Gracias a Lilly no me han echado este pequeño departamento puesto que se ha encargado de pagar mi renta los últimos tres meses y lo hace sin pedirme nada a cambio Es una mujer buena, incluso me trae víveres de vez en cuando desde que perdí el empleo hace ya medio año. Lilly se ha creído que esto me causó una gran depresión y que por eso volví a la marihuana, al pelo largo y a la deriva. Pero cada vez que lo pienso, pareciera que lo he planeado todo para que me echaran. Los retardos, las faltas, los fallos, las provocaciones a los compañeros y la falta de entusiasmo, todo esto fue casi voluntarios. Talvez fue el último soplo de rebeldía de mis treinta que se alzó en contra de la editorial para la que había vendido por cinco años mi manía por corregir todo escrito que tuviera en mis manos, para mi suerte soy muy bueno haciendo esto. Creo que mi subconsciente temía a los cuarenta y ahora estaban a la vuelta de la esquina.

Me han cortado la luz y el gas, las facturas y los avisos se amontonan en la mesa. No se porque no me han cortado el agua incluso, pero supongo que también es gracias a Lilly. Es una mujer buena conmigo y algo loca como yo. Los viernes por las tardes venía al departamento, fumábamos hierba de mi repisa y bebíamos. Poníamos mis discos de blues y hacíamos el amor, lo hacíamos ebrios sin parar de reírnos como cuando estábamos en la universidad.

Así nos pasábamos las noches de viernes ebrios y desnudos hasta que me atrapaba el sueño. Entonces se vestía y se iba en la madrugada dejándome en la cama o en el sofá. Jamás se quedo a dormir conmigo, es decir en la misma cama que yo. Alguna vez me dijo que podía tirarse a quien ella quisiera pero nunca podría dormir con nadie. Ella le teme tanto al matrimonio y a todo compromiso como yo le temo a los cuarenta. Lilly es un poco de luz cegadora en el vacío oscuro que se esta convirtiendo mi vida ¿Con cuanta lastima me ha de ver ahora?

Pero ¿por que eh dejado la marihuana? ¿Por qué me he dejado convertir es esta delgada masa de pelo y de patética sobriedad? Mis excesos por fin me están cobrando factura, es difícil de explicar, pues no se cuando comenzó en realidad, primero eran ruidos a lo lejos, una voz dulce a lo lejos que parecía entonar una canción, en un principio fue tan suave que no le preste atención en realidad, no me importaba pues podía ignorarlo fácilmente.

Pero hace ocho días comenzó lo siniestro, fue un jueves en la tarde mientras volvía del chopo después de abastecerme de la mejor hierba que podía conseguir en esta ciudad, La limpie lentamente junto a la ventana mientras hubiera luz de día. saque un apquetito de sabanas y preparé un porro que encendi con gusto fui a la cocina y me termine una botella semivacía de whiskey que guardaba para el viernes. Me senté a meditar en el sofá mirando el techo, pensando en que haría cuando el dinero del banco se terminara y cuando a Lilly se le acabara la compasión y se consiguiera a otro amante. Así estaba en hermoso estado de perdición cuando comenzó otra vez la melodía. De lo lejos se acercaba esa voz femenina muy suave pero aterradora de alguna extraña manera. Intente como siempre ignorarla hasta que se alejara pero con el paso de las horas, el sonido fue haciendo cada vez más grande, más fuerte al punto que ya no podía ignorarlo, culpe a la marihuana por supuesto y apague el porro para irme a dormir, cosa que no logré pues la melodía no me dejaba en paz. Me revolcaba en la cama me taba la cabeza con la almohada pero no podía alejarla de mi mente. Esa noche me la pase así mareado y con esa voz en mi cabeza que entonaba la misma melodía una y otra vez. Finalmente me desperté y me levante de la cama, Salí de mi cuarto y estuve dando vueltas por el departamento en la oscuridad, intentando pensar en lo que fuera para no concentrarme en la maldita voz. Esta estrategia resulto pues la melodía se fue desvaneciendo poco al tiempo que yo recuperaba la calma y la marihuana perdía su efecto. Cansado deje de caminar y me senté en el sillón de la sala mirando hacia la ventana donde me percate que estaba amaneciendo. Fui cerrando los ojos hasta que me quede dormido.

Soñé con Lilly desnuda en mi cuarto con las piernas abiertas y sonriéndome tiernamente, me acerque a ella lleno de lujuria cuando otro personaje apareció en mi sueño, una niña de espaldas hacia mi, mirando por la ventana de mi cuarto, tenia el cabello largo castaño muy lacio y largo hasta sus la cintura; Llevaba puesto un vestido blanco y largo, sin mangas que le llegaba hasta los tobillos, sus brazos y sus pies revelaban una piel pálida muy blanca. En su mano sujetaba algo pero no reconocí lo que era. Regrese mi atención a Lilly y la vi en la cama otra vez frotándose los pechos y la entrepierna, lamiéndose los labios pero sin dejar de mirarme igual, son sus hermosos ojos negro, Regrese mi atención hacia la niña que dio la vuelta pero antes de que pudiera verle el rostro se desvaneció. Lilly se levanto entonces como de costumbre se vistió y se fue de mi cuarto.

Me desperté a la realidad denuevo, eran como las dos supuse, recostado en el sillón con la bata puesta y con los ojos ardiéndome horrible. Me levante y me metí a bañar con el agua helada lo cual me sirvió para despejar la mente y regresar a mi estado de conciencia pesimista y preocupada por las cosas. Pase el día limpiando el apartamento antes de que llegara Lilly pues era viernes. Mientras llenaba unas bolsas de plástico con basura intente regresar en mi mente al sueño de anoche y a la niña de blanco, era extraño porque no me causaba ninguna familiaridad esa pequeña. No se parecía mi hermana menor, todos en mi familia somos de cabello negro. Así estaba descifrando lo sucedido cuando de pronto mientras limpiaba el espejo del baño con un papel apareció ahí en el espejo frente a mi la niña de blanco dejando ver por un segundo su rostro pálido y pequeño, con dos ojos azules y sin expresión mirando los míos; pude ver lo que sujetaba en su mano, era un cuchillo de cocina muy grande y brillante, que en su pequeña mano parecía aun mas imponente. Inmediatamente giré pero no había nada atrás de mi regresé mi atención al espejo pero tampoco había nada, comencé a ponerme nervioso, bastante nervioso y algo dentro de mi palpitó o mejor dicho algo dentro de mi vibró.

lunes, 22 de febrero de 2010

Mujer

Una dedicatoria a esas hermosas criaturas con las que podemos compartir la existencia. Lo siguiente lo eh extraído de uno de los libros mas geniales que he leído jamás, “El vagabundo de las estrellas” de Jack London, espero que a quien lea lo siguiente le agrade tanto como a mi.

Sus pies son divinos. Su pecho y sus brazos un paraíso para quien ellos reposa. El perfume que emite deleita el olfato. Su voz, cuando ríe, cuando canta a la luz del sol o al claro de la luna y cuando gime de amor por las noches, tendida de espaldas y presa del vértigo, es mucho mas dulce que cualquier música, que el canto de las espadas en la batalla. Sus palabras constituyen una exhalación de todo sus ser. Electrizan el nuestro y hacen correr el fuego, mucho mejor que el penetrante vibrar de las trompetas.

Incluso en el paraíso, el hombre, con las huríes o las valkirias (la cuales en el cristianismo se transformaron en ángeles y sus cabelleras en alas) se les ha reservado un lugar de oro. Pues el hombre si no puede concebir la tierra, mucho menos puede imaginar un paraíso en el que no figure la mujer.

Las constelaciones se desplazan en el firmamento. Ni la estrella Polar ni Hércules, ni Vega, ni el cisne o Casiopea estaban antes en el mismo sitio que hoy. Solo la mujer permanece. Solo ella es inmutable en la Eternidad.

Jack London

viernes, 12 de febrero de 2010

Vibrando 1º parte

Otra vez la fuga, el escape, la palidez. Deslizándose la pluma, recordando el aliento de las hadas o el olor de su piel fresca, todo entre bocanadas de marihuana, recostado en el suelo sintiendo frió y calor. Escuchando miles de voces que gritan al mismo tiempo al compás de un jazz estridente, todo entre la angustia por el tiempo que se escurre como cascada, preguntándome porque hay una niña blanca con un cuchillo sonriendo al otro lado de la habitación. Vibrando con el bit acelerado de mi corazón.

No es la primera vez que miro a esa niña, y no será la última.