Mas que existencia, fue murmullo, si, en ese bar, solo existimos tu y yo, solo estuvimos tu y yo, las miradas que buscaban encontrarse y se repelían, como imanes nuestras cabezas, queriendo acercarse, pero nuestros rostros son polos de igual carga, si, fuiste electricidad , solo bastaba ver esos ojos de alcohol para hacerme convulsionar, arrancábamos nuestras ropas con la mirada, todo en pequeñas en fracciones de segundo, hacíamos el amor sin movernos y yo escuchaba tus micro orgasmos y tu oías los míos, y tus labios se iban humedeciendo con cada nueva pequeña y dulce mirada, fuiste mía, en fracciones, un amor tartamudo y loquito, un amor sin palabras, un juego de ojos y pensamientos. Tu sonrisa cada vez mas, y yo quise acercarme, pero el vil cerdo capitalista que te acompañaba, también te amurallaba, creo que el era el que apartaba tu rostro, luchaste para apartar para no hacer sospecha, pero tarde o temprano el cerdo se cansó de hablarle al cuerpo sin oídos en que te habías convertido, y te convenció para marcharse, saliste un poco cabizbaja sujetada de su mano, no sin antes regalarme un segundo mas de ese amor inexistente, de mirada y deseo.
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